¿Te gustaría hacer reformas en casa pero no sabes cómo empezar? Realizar una reforma es recomendable no solo por la estética, sino también por su funcionalidad. No obstante, para hacer esto debes contar con una buena planificación. ¿Pero cómo hacerlo? A continuación te damos algunos consejos.

5 tips para hacer reformas en tu casa y no accidentarte en el intento

No improvises: es recomendable tener una lista de los problemas que deseas solucionar y qué cosas quieres dejar cubiertas. Se trata de un listado de las obras que esperas hacer durante el año.

Debes considerar cuánto tiempo te tomará hacerlo y qué otras faenas puedes aprovechar tras arreglar una cosa. Las reformas pueden ser un poco tediosas, no solo se trata de coger un martillo percutor para trabajar sobre cualquier pared o estructura, sino que requiere de un trabajo integral. Por ejemplo, si tienes planeado cambiar el suelo de la cocina, quizá pueda ser oportuno cambiar las viejas tuberías, de esta manera harás dos cosas en una sola actividad y evitarás estropear el suelo nuevo.

Por otro lado, debes realizar buenas medidas, ya que el presupuesto que te entreguen irán referidos a los metros cuadrados o lineales. Los profesionales toman medidas exactas, pero tú también deberías comprobarlo, así evitarás hacer gastos excesivos.

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Acude a un profesional: una vez recopilada toda esta información puedes acudir a un profesional. Para ello, busca recomendaciones de conocidos o consulta en internet. Contrata separadamente a albañiles, electricistas, carpinteros, entre otros. Lo mejor es contactar al menos a tres personas para comparar presupuestos.

En los presupuestos procura que estén hechos con la misma plantilla. Para la elección también puedes usar la intuición y ver quién te transmite mayor confianza para hacer el trabajo.

Posteriormente, redacta un contrato de obra para evitar futuros problemas o contradicciones que surgen en el momento. Esto te facilitará mucho ya que siempre ocurren imprevistos.

El contrato debe incluir las fechas de inicio de obra, el precio completo con impuestos incluidos, las formas de pago, plazo de garantía y forma de reclamar, descripción detallada de los trabajos correspondientes, materiales que se emplearán durante la elaboración, la marca, el modelo, las obligaciones a las que se comprometen por la obra como reparación de daños, entre otros.

Cabe destacar que si te piden un pago por adelantado, no superes el 30 o 40% del total. A medida que continúe el trabajo y hayas corroborado esto puedes ir haciendo otros pagos, y completa el pago cuando la obra haya terminado.

Pide los permisos de obra necesarios: las obras pequeñas no requieren de permisos especiales, pero a veces necesitan de una declaración responsable. Si se trata del contrato de un arquitecto o interiorista, por lo general se encargan de pedirlos, de lo contrario debes acudir al ayuntamiento.

Lo que sí es obligatorio, es comunicar las obras que supongan un incremento de la superficie habitable debido a que afecta al valor catastral de la vivienda y al cálculo de impuestos como el IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles) o IRPF.

Comunícate: si notas algún cambio que no te agrada o no es como lo habías imaginado, infórmalo. Aunque suponga un cambio de planes o del presupuesto, es mejor hacerlo en el momento a esperar que continúe el trabajo y no ver resultados que se adapten a tus necesidades.

Ten paciencia: se dice que la paciencia es una virtud, y es algo muy acertado. Durante las reformas necesitarás desarrollar mucha paciencia, ya que requiere de tiempo para que las cosas terminen bien. Además, es común que surjan imprevistos que extenderán el proceso del trabajo y hay que estar preparados para ello.

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