La situación actual en la que la mayor parte de la población debe permanecer encerrada en sus casas resulta dura física y psicológicamente por razones obvias. Pero la cuarentena puede ser también una oportunidad para cuidarnos y cuidar a los demás, para atender nuestra salud, para reconfigurarnos como sociedad y probar cosas nuevas. Una de estos horizontes que se abre al tener que permanecer enclaustrados y enclaustradas es el famoso teletrabajo. Teletrabajar es una obligación y también un reto.

Pero no todo está perdido, al igual que las personas, los espacios pueden cambiarse, adaptarse y reorganizarse en función de nuestras necesidades. Así que es posible convertir nuestra habitación, cocina o salón en una estupenda oficina a distancia. Para ello, es fundamental tener las herramientas adecuadas: un ordenador, un teléfono, papeles y bolígrafos, entre otras cosas. Por suerte vivimos en la era de las tecnologías y nunca habíamos estado tan conectados/as. Las aplicaciones que permiten hacer videollamadas y reuniones telemáticas sin coste alguno son grandes aliadas para coordinarse con el resto del equipo de trabajo o con la clientela.

Contar con mobiliario ergonómico es decisivo para mantener una buena salud física y mental

Una vez cumplido el requisito de tener un mínimo de herramientas y accesorios, podemos entrar en todo lo demás. Lo primero es establecer unas rutinas aunque nuestro empleo no nos lo exija. Esto es bueno para nuestra salud mental y física. Lo siguiente es separar claramente los espacios para mejorar la concentración en las horas de trabajo y conseguir un descanso real cuando hagamos pausas o demos por terminada nuestra jornada. Si trabajamos en el escritorio de nuestro cuarto, luego nos cambiaremos de sitio para hacer una videollamada con amigos; o si realizamos cuentas en la mesa de la cocina porque es amplia y cómoda, podemos comer en la mesa del salón para cambiar de aires. Y por supuesto, el mobiliario es decisivo. Tener una buena mesa pero sobre todo una buena silla marcará la diferencia. Al fin y al cabo, vamos a pasar muchas horas sentados y sentadas en ella. Cuanto más confortable sea mejor haremos nuestro trabajo y mejor será nuestra salud en todos los sentidos. Si no tenemos una buena silla porque nunca la utilizábamos para nada, podemos pensar en comprar alguna silla de oficina barata.

Teletrabajar: Cómo debe ser el espacio en tu casa 2

Ya nos habremos fijado en que los muebles de oficina son distintos de los de los hogares, algo que va mucho más allá del criterio estético. El mobiliario de oficina, y el de nuestra nueva casa lista para el teletrabajo debe ser ergonómico. Y ¿qué significa realmente esta palabra que tantas veces oímos y tan pocas veces ponemos en práctica? El objetivo de la ergonomía no es otro que adaptar el trabajo no solo a las capacidades sino también a las posibilidades de los seres humanos. Es decir, adaptar nuestros muebles a nuestro cuerpo y a nuestras actividades. Todos los elementos que rodean el ambiente de trabajo -sea donde sea- deben cumplir esta cualidad o las consecuencias pueden ser graves tanto para la salud como para la productividad y el estado de ánimo. En estos momentos en los que las emociones viajan en un vagón de montaña rusa y el futuro es incierto es mejor asegurar los pequeños detalles que sabemos que nos harán sentir bien.

Por suerte no hace falta tener grandes conocimientos de ergonomía o de construcción para conseguir este objetivo, ya que durante años las personas profesionales lo han hecho por nosotros. Lo importante es tener claro qué vamos a desarrollar en cada mueble o en cada espacio para poder elegir el correcto o adaptarlo adecuadamente.

Otro aspecto a valorar es la iluminación. Una buena iluminación natural influye mucho en el estado de ánimo y en el trabajo. Por eso lo mejor será intentar teletrabajar siempre cerca de una ventana o, en su defecto, contar con una buena iluminación artificial y una buena pantalla para no dañar la vista. Debemos hacer descansos y fijar la mirada fuera de la pantalla de vez en cuando para reposar la vista.

Además, es importante levantarse a estirar las piernas de vez en cuando. En casa no tenemos las pausas para ir al café, ir a fumar o movernos para hablar por teléfono, pero debemos intentar reposar la mente y el cuerpo unos minutos para no sobrecargarnos.

El debate sobre si es posible o no teletrabajar es antiguo pero ahora se impone por que el trabajo se ha vuelto necesario e irremediable. Conseguir que sea productivo, agradable y positivo depende de nosotros/as. Y es que puede tener muchas ventajas: la conciliación, marcarnos nuestros propios ritmos y descansos, evitar perder tiempo en desplazamientos, no cargar pesos, poder interrumpir el trabajo unos minutos sin que eso influya en el resto del grupo, etc.

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