Las obligaciones fiscales y contables son una pesadilla para los autónomos y
empresarios de el país. Aunque uno conozca muy bien su sector, quizás carezca de los
conocimientos necesarios para realizar una correcta llevanza de la contabilidad.

Las facturas, la clave de todo

Las facturas son claves para una buena llevanza de la contabilidad de nuestro negocio
o pyme. Conocer nuestros gastos y, sobre todo, facturar bien los ingresos es
fundamental para evitar sorpresas por parte de la Agencia Tributaria.

Recuerda que una factura siempre debe llevar siempre el lugar y fecha de emisión, el
número y, en caso de ser necesario, la serie. Recuerda incluir tus datos fiscales, NIF si
eres una persona física dada de alta en el régimen de autónomos o CIF en caso de que
trabajes en forma de sociedad mercantil.

Las facturas, elemento esencial en tu negocio 2

Si te agobia la facturación, sin embargo, tienes una serie de trucos para hacer facturas
que simplificarán tu vida como autónomo. El más sencillo de ellos es recurrir a una
web para realizar facturas gratis, y de esta forma introducir simplemente los conceptos
e importes para tener nuestra factura al instante.

La actualidad económica es siempre importante, y por eso necesitamos estar al día en
la materia. O quizás tengamos un cliente especial que viva en otro país o en alguna de
las zonas especiales del territorio. Para ello deberemos comprobar webs o sitios como
un blog de facturación que nos mantengan al tanto de estos cambios.

¿Qué tipo de contabilidad he de llevar?

El tipo de contabilidad que hemos de llevar es diferente según el tipo de empresa que
seamos. No es lo mismo ser autónomo y estar en el régimen de estimación directa
simplificada que ser una sociedad mercantil, pongamos una sociedad limitada
unipersonal, a la hora de trabajar nuestra contabilidad.

En principio, todo empresario está obligado a llevar una contabilidad ordenada y
adecuada a la contabilidad de la empresa, según el artículo 25.1 del Código de
Comercio. Este libro debe llevarse sin espacios en blanco, tachaduras, interpolaciones
o raspaduras, a fin de evitar el falseamiento de los diferentes estados contables que
anotemos.

En caso de que trabajemos con una sociedad limitada, muy habitual en el caso de
pymes, hemos de tener en cuenta que tenemos dos tipos de libros: los libros
obligatorios y los libros voluntarios.

Los libros obligatorios son aquellos cuya llevanza es preceptiva, y los componen el
Libro Diario y el Libro Inventario y de Cuentas Anuales. En el libro Diario hemos de
anotar todas nuestras operaciones económicas de forma cronológica, aunque
podemos también anotar los totales siempre y cuando no sea por un período superior
a un mes.

Respecto al libro de inventario, tenemos que transcribir aquí el balance de la empresa
y, cada tres meses, anotar los balances de sumas y saldos de la empresa. En este libro,
además, figura el balance de situación, la cuenta de resultados, el estado de los
cambios en el estado del patrimonio neto y la memoria.

Debemos recordar que no llevar los libros contables, como la inexactitud de tus libros
contables, no conservar la contabilidad o la llevanza de contabilidades distintas (una
contabilidad B) está fuertemente castigado por la Agencia Tributaria. Las cuantías por
estos preceptos oscilan entre los 150 y los 6000 euros.

Qué profesionales te pueden ayudar con tu pyme

A día de hoy, llevar una empresa o negocio no es simplemente arrendar un local y
contactar con proveedores. La pyme necesita rodearse de buenos profesionales, pues
a pesar del desembolso económico que puede suponer, puede marcar la diferencia
entre el éxito de un negocio o su fracaso.

Las facturas, elemento esencial en tu negocio 3

Un buen gestor es fundamental en el día a día de una empresa. Aunque ya sepamos
cómo realizar facturas de manera gratuita, debemos de gestionarlas para las
preceptivas declaraciones trimestrales y anuales de IVA, además de recomendarte
buenos trucos para hacer facturas.

En caso de que tengamos pensado contratar personal, esta buena labor de asesoría
también es importante. El sistema de Seguridad Social en España es extremadamente
complejo, y está lleno de deducciones, bonificaciones… y recargos y multas. La figura
del asesor es fundamental para evitar sorpresas desagradables y ahorrarnos unos
cuantos disgustos.

Por último, los abogados, especialmente aquellos especializados en Derecho mercantil
son necesarios a la hora de comenzar una empresa. La forma que adquirirá la
sociedad, el reparto de acciones, los pactos parasociales… es una materia técnica y que
evitará problemas en el futuro en caso de haber discrepancias en el seno de la
empresa.

Todo comienza con unas facturas y termina en las temidas declaraciones trimestrales
de IVA y la construcción de nuestros libros contables. La gestión de tu negocio puede
hacerse más llevadera con unos sencillos trucos para hacer facturas  y rodearte de
buenos profesionales que te mantengan al tanto en todo momento.

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