Existen muchas empresas en sectores y países muy distintos alrededor de todo el mundo, pero hay algo que, todas estas empresas, tienen en común sin importar país, idioma, o entorno en el cual se desarrollen: clientes. Las empresas se deben a sus clientes, después de todo, son clientes quienes contratan sus servicios y les dan ganancias al confiar en su modelo de negocio. Las empresas responden a las necesidades de sus clientes (o, al menos, es así en la teoría).

Sin embargo, muchas veces olvidamos que nuestros clientes son personas, son seres humanos que piensan y sienten más allá de los números que puedan representar su contrato, sus pagos o sus expedientes, y es entonces, cuando comienzan los problemas. Hoy te facilitamos algunos consejos y herramientas como Mailrelay para mantener una comunicación efectiva con tus clientes, que te permita brindarles la confianza y el respeto necesarios para que sigan confiando en tu empresa y contratando tus servicios. ¡Sigue leyendo!

4 Consejos para una buena comunicación con tus clientes

Personal especializado

¿Cuántos departamentos tiene una empresa normalmente? Están los clásicos que nunca pueden faltas como Recursos Humanos y Administración, pero también existen otro que no todas las empresas tienen en cuenta y que es indispensable para que todo modelo de negocio sea exitoso: Atención al cliente. Nuestro tip número uno para que tu empresa mantenga felices a sus clientes es tener personal especializado y concentrado en esta labor.

Administración, recursos humanos o la presidencia, si bien pueden interactuar con clientes en alguna de las etapas del proceso de ventas o servicios, no son los departamentos encargados de atender al cliente en el día a día. No importa si se trata de una StartUp o una empresa con décadas de trayectoria, el personal de atención al cliente es imprescindible para tener una comunicación efectiva con estos.

Mantente a la vanguardia de las comunicaciones

La atención al cliente no es igual hoy a como lo era durante la época de nuestros abuelos o, incluso, cuando éramos niños ¿Cierto? Este siglo globalizado ha traído muchísimos cambios en la comunicación, haciéndola mucho más accesible, rápida y directa. ¡Utiliza eso a tu favor! Contrata personal que sepa manejar un CRM a través de RRSS o forma a tu personal de atención al cliente para que puedan servir tanto en taquilla de manera presencial como a de manera virtual a través de IG, Twitter, Facebook, etc.

Algo que tampoco estará de más, es una página web. Allí puedes mostrarle tanto a potenciales clientes como a clientes fieles de hace años qué productos o servicios estás ofreciendo, qué tarifas manejas, con qué personal cuentas, la historia, los principios y visión de la empresa, etc. Incluso puedes colocar en ella un formulario de contacto o de suscripción a tu mailing list para mantenerles al día de lo que está haciendo tu empresa.

Mantenerte a vanguardia de las comunicaciones te permitirá: que tus clientes puedan consultar sus dudas a cualquier hora del día y de manera más directa que llamando a un call center, mantenerles informados acerca del trabajo, productos y servicios de la empresa, así como llegar a un público más grande y de manera menos invasiva de lo que lograrías por TV, radio o llamadas.

El cliente siempre tiene la razón… Incluso cuando no la tiene

Esta es una máxima que sí utilizaron nuestros abuelitos y que, al día de hoy, se mantiene. No la interpretes tanto como “yo tengo la razón y tú no” sino más como que, sin importar en qué estado emocional o qué tan equivocado se encuentre algún cliente, siempre hay que tratarle respetuosamente, haciéndole entender que se ha equivocado de una manera amable y ofreciéndole siempre una alternativa para corregir el error.

Recuerda: tus clientes y tú tienen una alianza no una enemistad. La idea es llevar las relaciones lo más agradablemente posible, para que ambas partes se sientan beneficiadas y para que puedan seguir colaborando en el futuro: para esto es necesario escuchar y tratar de ponerse en el papel del cliente antes de dar una respuesta.

Menos trabajas, más empatía

¿Qué es lo que más detestas cuando llamas a un número de atención al cliente? ¿La burocracia? Pues somos bastantes. Los procedimientos engorrosos para hacer cualquier trámite, como cambiar un plan de TV satelital, por ejemplo, desaniman a cualquiera, seguro que alguna vez has tenido que pedir que te pasen al supervisor/a de algún call center porque no lograbas entenderte con quien te atendió o, peor aún, fue necesario que te trasladaras al lugar para una trivialidad.

Asegúrate de que los procedimientos que sigue y proporciona tu personal de atención al cliente son claros y sencillos de llevar a cabo, que requieren la menor molestia por parte del cliente y que permita brindarles una atención eficaz. El tiempo es muy valioso en la sociedad moderna como para estarlo malgastando y los clientes valoran que cuides de su tiempo.

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