Es habitual que en una determinada fecha del año se produzcan gripes y resfriados, que puede estar asociado a alguna falta de alimentos ricos en antioxidantes y vitaminas, así como también la falta de un descanso oportuno o de una rutina de ejercicio que suele ser significativo, porque nos ayuda a fortalecer el sistema inmunológico.

El ejercicio provoca cambios en los anticuerpos y los glóbulos blancos (GB). Los GB son las células del sistema inmunitario que combaten las enfermedades, y estos anticuerpos circulan más rápidamente, así que pueden detectar enfermedades con mayor rapidez de lo que podrían haberlo hecho antes.

La elevación breve de la temperatura corporal durante o después del ejercicio puede impedir el crecimiento bacteriano. Precisamente, el yoga además de brindar beneficios para el cuerpo y para la mente, es una excelente práctica para fortalecer nuestro sistema inmunológico.

A la hora de reducir el estrés no hay mejor práctica que el yoga, ya que fomenta la flexibilidad y la conexión con uno mismo. Sin embargo, lo que muchos desconocen es que se trata de una disciplina idónea para combatir dolencias que se deben a un sistema auto inmune desequilibrado, que a su vez van asociadas al estrés. Por lo tanto, el yoga ayuda a disminuirlas de manera significativa.

Aumenta tus defensas con el yoga

Aumenta tus defensas con el yoga 2

Estudios científicos realizados en el campo de la psiconeuroinmunología han demostrado que existe un punto de interacción donde el sistema nervioso se comunica con el sistema inmunológico. En el recorrido del torrente sanguíneo del organismo se produce el reconocimiento las células buenas, a las cuales dejan en su mismo estado, pero si se topan con células que no reconocen las atacan y así se produce la defensa contra los virus y bacterias.

Entre los estudios resalta el bazo, órgano vital del sistema inmunológico situado en la parte izquierda de la cavidad abdominal, el cual tiene como función la filtración de la sangre, participación en la absorción de los nutrientes de los alimentos, además de ser el lugar de maduración y almacenamiento de los linfocitos.

Precisamente, los ejercicios de yoga comprimen y masajean el bazo para mantenerlo en buen estado y funcionamiento, mediante las torsiones profundas como: trikonasana, janu sirsasana, parsvottanasana; las cuales finalmente favorecen el sistema inmunológico. También destaca la postura del guerrero 1 y la postura del niño. Estas se realizan sobre una pelota de pilates, también conocida en el mercado como pelota de yoga o fitness ball. Las pelotas de pilates se utilizan en tratamientos terapéuticos como fisioterapias o rehabilitación, así como en actividades deportivas. Las posturas antes mencionadas constan en ajustar el cuerpo contra la pelota logrando mejorar la circulación sanguínea del organismo debido a la inestabilidad y desequilibrio que se experimenta.

Otro de los ejercicios que favorece el sistema inmunológico es surya namaskar o saludo al sol, debido que combina extensiones de pecho que activan el timo (glándula detrás del esternón), que es fundamental en el sistema inmunológico por su relación con la conciencia, los sentidos y el lenguaje.

La médula ósea, el timo, el bazo, el sistema linfático y el sistema circulatorio son los principales componentes del sistema inmunológico y para todos ellos hay posiciones que desde la práctica del yoga te ayudarán a elevar las defensas y ganar salud.

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