Vivimos en un mundo en el que la publicidad se encuentra por todas partes pero… ¿es igual en todas partes? Encontramos en la publicidad japonesa un claro ejemplo de cómo diferentes culturas representan conceptos similares de formas muy distintas. ¿Cuántas formas hay de anunciar una hamburguesa?

La publicidad japonesa nos da la respuesta

Japón ese lejano país en el que solo se come sushi y fideos. Todo el mundo lee manga y todos están a la última en tecnología. ¿Es esto realmente cierto? La respuesta es no pero se nos hace difícil pensar lo contrario si le echamos un ojo a la publicidad japonesa.

La primera comparativa la haremos entre dos anuncios de patatas fritas. En el anuncio español vemos como se muestra el producto, mientras se nos dicen sus características.
El anuncio japonés directamente es una locura, hay un niño triste y un perro gigante y raro ¿qué le ayuda a encontrar el amor gracias a unas patatas? Aun no tengo muy claro qué pasa, lo mejor será que lo veáis vosotros mismos.


¿Somos los únicos sorprendidos?

Si cambiamos de productos vemos que la cosa cambia, pero no necesariamente a mejor. Podemos ver esto en la marca Mercedes. En el spot de España vemos un mensaje que apela a la inquietud y la superación. La publicidad japonesa recurre al mítico juego Super Mario Bros alejándose de esta manera de la identidad de marca de Mercedes.


¿Cómo les sienta el dulce?

En la alimentación para los más pequeños todo sigue siendo raro. En España se hacen spots dinámicos, con algo de animación para captar la atención de los niños. Japón opta por un fondo estático junto a una mujer estática y 5 colibris cantando una ¿pegadiza canción? Como no conocemos el idioma le damos el beneficio de la duda, pero la verdad es que muy emocionante no se ve el anuncio.


En este caso nos encontramos con el mismo producto pero diferente marca. En el caso español tenemos a Mikado que nos muestra su producto mientras una voz femenina nos habla de él. En el caso de Pocky, la publicidad japonesa lo vuelve a hacer, el spot nos presenta su producto con una escena de terror que pasa a convertirse en un musical donde la protagonista y los zombis que se la iban a comer son feliz, cantan, bailan y comen Pocky.


Si nos vamos al apasionante mundo de los chicles encontramos dos marcas que han querido transmitirnos lo mismo en sus anuncios. De diferente manera chicles Five y Lotto buscan transmitirnos en sus anuncios la sensación de bienestar que produce mascar sus chicles. Para la tercera marca no se muy bien en qué estaban pensando, pero hay tortugas, y a todo el mundo le gustan las tortugas.



Publicidad japonesa en estado puro

Por último tenemos al famoso Burger King, y una vez más vemos cómo una misma marca sigue estilos comunicativos en función de su posición geográfica. En España se decantan por una publicidad más convencional, mientras que en Japón optan por algo más arriesgado como las serpientes.


Tras esta comparativa vemos cómo a diferencia de España donde los anuncios suelen mostrar el producto y decirnos alguna característica suya en Japón se suele optar por un estilo más infantil donde todo anuncio está compuesto por una canción pegadiza y un ser fantástico que a veces usa el producto. Otras ni se llega a saber que anuncia. Pero esto es normal, como su nombre indica, se trata de publicidad japonesa por lo que no va dirigida a nosotros y nunca seremos capaces de entenderla. Lo que siempre hará es dejarnos ojipláticos.

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