Saber gestionar las emociones de forma sencilla y prácticamente automática es, de alguna manera, un don. No obstante, este don que parece adquirido de nacimiento por ciertas personas, se puede desarrollar con él debido entrenamiento práctico y teórico. Tanto es así que en la página https://www.universidadviu.es/ enseñan un curso de máster para dominar la inteligencia emocional.

El ser humano ha llegado al mundo para mucho más que para pasar el tiempo sin más sentido. Teniendo en cuenta que muchos estudios han demostrado que solo tenemos la capacidad para usar alrededor de un 10 por ciento del cerebro, es interesante aprender a controlar la inteligencia emocional.

Pero, ¿qué es este tipo de inteligencia? Se trata de una forma que tenemos los humanos de saber gestionar las emociones, focalizarlas para conseguir nuestros diferentes objetivos y conocer el modo de expresarlas correctamente hacia el resto de personas.

La inteligencia emocional ayuda en el día a día para controlar los sentimientos

La mayoría de la gente es impulsiva. Esto es así, y expresar nuestros sentimientos más fuertes de forma automática puede resultar dañino para el resto y para nosotros mismos. Es por esto que el control de las emociones se vuelve crucial para evitar un gran perjuicio en nuestros seres queridos.

Cualquier persona puede sufrir, en algún momento de su vida, un sentimiento muy fuerte por alguien o por algo concreto. Es en ese momento en el cual una persona con la suficiente inteligencia emocional sabe adecuar bien sus acciones al momento que acontece, con el fin de evitar reacciones exageradas y que pueden resultar contrarias. Al final todo se trata de canalizar los sentimientos hacia otra vía.

El ‘coaching’ corporativo se sostiene en la aplicación de la inteligencia emocional

En ciertas compañías la motivación es una parte más del trabajo. Un sentimiento que han de tener integrado todos y cada uno de los empleados, y para ello existe la figura del ‘coach’. Esta persona es la que trabaja con la inteligencia emocional del resto, con el fin de sacar la parte positiva del oficio que se desempeña, y de que no se caiga en un mal rendimiento por un mal momento personal.

El trabajador ha de estar siempre motivado, con el objetivo claro de aumentar los resultados y, si es posible, reducir el esfuerzo para que la sensación de cansancio sea mínima.

¿Qué otro aspecto fundamental se consigue con esto? Que el empleado acuda al trabajo con el convencimiento de que puede sacar adelante los resultados, y siempre dejando la parte negativa a un lado.

Por tanto el esfuerzo del personaje del ‘coach’ siempre puede ayudar mucho en una empresa. Si todo el mundo desarrolla la inteligencia emocional, seremos capaces de dominar nuestras emociones y enfocarlas hacia una vía positiva e incluso productiva en ocasiones.

No obstante, la inteligencia emocional va mucho más allá que el dominio de las emociones para ser más productivo. Significa que una persona puede aprender a llevar situaciones contrarias de mejor manera, y afrontar cualquier asunto con la mente fría.

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