El miedo a volar es uno de los temores más frecuentes e irracionales a los que se enfrenta el ser humano. Es cierto que volar puede parecer una actividad antinatural para el hombre, pero la tecnología lo ha convertido en algo seguro al igual que lo ha hecho permitiéndonos ir en un tren a más de 300 kilómetros por hora.

Las personas que tienen miedo a los aviones, lo pasan especialmente mal durante los periodos de turbulencias. Pero ¿qué son las turbulencias? ¿debemos preocuparnos? En este artículo te damos algunos consejos para que dejes de preocuparte y además para que sientas menos estas turbulencias.

¿Miedo a las turbulencias? ¡Deja de preocuparte!

En primer lugar debemos aclarar que las turbulencias son un fenómeno muy habitual para el que los aviones están técnicamente más que preparados. Las turbulencias las provocan masas de aire que se desplazan en diferentes direcciones generando una especie de “olas de aire”.

Un avión, al pasar por una zona de turbulencias, experimenta una variación en su movimiento vertical que es lo que provoca este “traqueteo” que se parece al de los baches con el coche.

Existen diferentes categorías de turbulencias dependiendo de cómo se perciben en el avión. Desde turbulencias leves hasta turbulencias fuertes el avión está preparado para todas ellas. Así que cuando estés en el avión y las sientas, no te preocupes, es algo bastante habitual. Normalmente cuando se producen estas turbulencias, el piloto suele encender las luces de cinturones. Estas luces no indican que el avión esté en problemas y mucho menos que se vaya a estrellar: Simplemente se encienden por precaución ya que los pasajeros pueden sufrir lesiones menores si en ese momento se encuentran caminando por el pasillo y tuercen el tobillo, sobretodo niños y personas mayores que son un poco más frágiles.

¿Qué podemos hacer para evitar las turbulencias?

A pesar de que resulta relativamente normal sentir turbulencias, existen algunos “truquillos” para sentirlas menos durante el vuelo y poder relajarnos.

  • Reservar asientos en las primeras filas o sobre las alas: En la parte trasera del avión se notan más las turbulencias.
  • Llevar el cinturón puesto: De esta manera evitaremos la sensación de despegarnos del asiento.
  • Volar por la noche: Otro de los consejos habituales es volar por la noche ya que parece ser que se producen menos turbulencias.
  • Relajarse: Aunque parece difícil relajarse en situaciones de turbulencias, debes pensar en otra cosa e intentar evitar darles más importancia de la que tienen. En Modo Eficaz ya hemos hablado de técnicas de relajación como la 4-7-8.

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