Durante el colegio, el instituto y la universidad invertimos gran parte de nuestro tiempo estudiando para poder pasar con éxito los exámenes. Pero nuestra necesidad de estudio no termina ahí, a lo largo de nuestras vidas aprendemos muchas otras cosas mediante el estudio, (por ejemplo un idioma o un hobby) y es por ello necesario conocer las técnicas que nos permitan optimizar el tiempo de estudio para aprender más en menos tiempo.

Estudiar menos y aprender más: Las mejores técnicas

El profesor de psicología Marty Lobdell recopiló para su libro “Study Less, Study Smart” algunos de los estudios científicos más reveladores sobre el aprendizaje para poder desarrollar una serie de técnicas que ayudaran a los estudiantes de todo el mundo a comprender y retener más y mejor la información.

De la lectura de su libro se pueden extraer las siguientes estrategias:

1. Estudia en pequeñas sesiones

Normalmente cuando nos ponemos a estudiar lo hacemos en largas sesiones que pueden variar desde 1 hora hasta las 4 horas. El problema es que muchos estudios científicos demuestran que en la mayoría de los casos sólo podemos concentrarnos por periodos de entre 25 y 30 minutos. Es por ello interesante dividir nuestras sesiones de estudio en pequeños bloques de tiempo y hacer descansos entre ellos con actividades divertidas. De este modo nos concentraremos de manera intensiva durante los periodos de estudio y además tendremos la recompensa de divertirnos durante los descansos.

2. Estudia libre de distracciones

Debes estudiar en un lugar libre de distracciones. Lo mejor es tener un área propia para el estudio, lejos de la televisión, el ordenador o el teléfono móvil. Si evitamos estas pequeñas interrupciones conseguiremos completar con éxito las sesiones de estudio que nos hemos marcado con el punto anterior.

3. Toma notas en clase… pero sin pasarte

Tomar notas en clase nos ayudará a mantener la atención pero debemos tomar únicamente aquellas notas importantes que nos permitan seguir el hilo. Si tomamos demasiadas notas podemos caer en la trampa de copiar y copiar lo que dice el profesor pero sin llegar a comprender nada.

Más tarde, cuando llegues a casa, si coges esas notas, las repasas y las amplías con la ayuda de los libros de texto e internet, estarás reafirmando tus conocimientos.

4. Lee de manera efectiva

Gran parte del proceso de estudio consiste en la lectura de textos sobre la materia. Para no perder el tiempo leyendo sin comprender ni retener la información, puedes utilizar técnicas de lectura efectiva como la SQ3R. Una técnica que consiste en Explorar, Preguntar, Leer, Recitar y Repasar. Puedes encontrar más información sobre esta técnica en internet.

El objetivo es comprender y absorber la mayor información posible mientras leemos.

5. Divide el temario entre definiciones y conceptos

Las definiciones son piezas de información que prácticamente necesitas memorizar al pie de la letra ya que su contenido es exacto y los conceptos es toda aquella información que gira en torno a las definiciones y que es necesario comprender para luego explicar con nuestras propias palabras.

Una vez tengas dividido el temario, céntrate en memorizar las definiciones y luego pasa a completar tus conocimientos con los conceptos.

6. Prepárate para explicar el temario a alguien

Si eres capaz de explicar con éxito el temario a otra persona para que lo comprenda, esto querrá decir que tienes unos conocimientos sólidos de la materia. Explicar y enseñar es por lo tanto una buena manera de consolidar conocimientos antes de un examen.

Esperamos que este artículo te sirva para mejorar tu forma de estudio y que de este modo tengas que dedicarle menos tiempo porque aprendes más. ¿Tienes alguna técnica que te funcione muy bien? Compártela con nosotros, déjanos un comentario más abajo.

Imagen: Steven S.

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