La alimentación es uno de los elementos del día a día que más importan; a ella se le debe la salud y, en consecuencia, el correcto desempeño de nuestras funciones a lo largo del día, nuestro vigor, nuestra fuerza y, en general, nuestras capacidades, dependen de una balanceada y eficaz alimentación. Por esto es vital poner atención a la manipulación de los alimentos que consumimos, pues debemos atender en ello cosas como: dónde los vamos a situar.

Gran parte de la alimentación diaria depende de los alimentos empaquetados, es decir, el tipo de alimentos que requieren, para su distribución, de envoltorios que los protejan. Es el caso del arroz, la avena, entre otros. Y aunque este tipo de alimentos proveen importantes nutrientes -y especialmente carbohidratos- a nuestra dieta, también es verdad que tienen una importante desventaja: pueden llenarse de parásitos con facilidad. El cuidado de los alimentos, siguiendo unos simples tips, puede evitar escenas desagradables y, cómo no, el desperdicio de tu dinero.

Algunos de los animales que pueden infectar nuestros alimentos son los gorgojos o los gusanos en el arroz.

Por qué se infestan los alimentos

Todos los alimentos, al ser orgánicos, pueden atraer a una multitud de animales que se alimentan naturalmente de ellos. Estos animales parasitan los alimentos y los acaban haciendo inutilizables. Es probable que en alguna ocasión hayas sido víctima de una de los problemas más comunes en este sentido, que son los llamados hongos del pan. Estas mohosidades se pegan al pan, haciéndolo inútil para su consumo.

Otra de las más comunes son los llamados gorgojos del arroz. Estos se valen de aperturas dentro de los paquetes para introducirse y reproducirse dentro, ¡en poco tiempo tienen una colonia instalada dentro del arroz! Y, como en el caso anterior, lo más probable es que te hayas visto obligado u obligada a desechar el arroz una vez descubierta la plaga.

Pero en este ejemplo queda implícita, a su vez, la razón de por qué los alimentos se infestan de este tipo de plaga; no están debidamente protegidos frente a incursiones de alimañas del exterior. De tal suerte, una manera correcta de empezar a corregir este flagelo es, precisamente, introduciendo el tipo de productos sensibles de infestarse en recipientes herméticamente cerrados, que eviten a toda costa que cualquier plaga pueda entrar en ellos.

El sitio de los alimentos

El sitio de los alimentos

A menudo, el lugar destinado para preservar los alimentos por largas temporadas son las llamadas alacenas o despensas. Estos lugares son cómodos y, por sus propias características, ideales para sostener por largos periodos los alimentos. Pero tienen, a la vez, unos cuantos defectos: son apartados, oscuros y, consecuentemente, en ellos una variedad importante de insectos pueden darse vida con facilidad, gracias a la humedad y el calor que este tipo de espacios les ofrecen naturalmente.

El tipo de insectos que habitan en estos lugares incluye, desde luego, a aquellos que con mayor frecuencia parasitan los alimentos que en estos sitios se guardan. Las polillas son uno de ellos; las larvas de polilla pueden amenazar seriamente la disponibilidad de nuestros alimentos, especialmente en temporadas cálidas, cuando se reproducen.

De hecho, es importante que quien guarde los alimentos tenga en cuenta, precisamente, qué temporada es, atendiendo a que es en las temporadas cálidas cuando mayor atención se le debe poner a los alimentos, pues en ella es que más riesgo tienen.

Los gusanos del arroz y cómo prevenirlos

Los gusanos del arroz y cómo prevenirlos

Los llamados “gusanos del arroz” son una plaga muy frecuente en los productos empaquetados, pero sobre todo, como su nombre hace honor, en el arroz. Esto se debe a que los paquetes de arroz son, por sus propias características, más penetrables por los insectos -especialmente por el que puntualmente parasita el arroz-, de modo que es importante que el consumidor, si va a situar este producto dentro de una despensa por largo tiempo, lo disponga, como ya se dijo, en un recipiente herméticamente cerrado.

El “gusano del arroz” no es un gusano; son larvas de la llamada “polilla de despensa”, un tipo de polilla cuyo ciclo vital se realiza en las temporadas húmedas y veraniegas. Este animal roe los empaques de diversos productos, no sólo el arroz, dejando sus huevecillos dentro. Al cabo de poco tiempo, estos eclosionan y las larvas comienzan a alimentarse del residuo del arroz.

Además de todo lo ya dicho, una buena manera de prevenir la plaga es situando plaguicidas en los alrededores de la despensa o la alacena ¡Con mucho cuidado de no dañar los alimentos!

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