En el artículo “8 trucos para ser una persona más segura de sí misma” ya vimos un poco por encima esta famosa técnica de autosugestión desarrollada por Émile Coué. Pero esta conocida técnica no sólo sirve para ser una persona más segura sino que también se puede aplicar a otros campos de nuestras vidas como la salud o la productividad.

En este artículo queremos profundizar sobre este método, explicarte como funciona, cuál es su origen y dónde se encuentran las bases científicas que lo respaldan.

¿Quién fue Émile Coué?

Émile Coué fue un ingenioso farmacólogo y psicólogo francés. Trabajó durante gran parte de su vida en una farmacia y allí descubrió un efecto muy curioso: Coué notó que el mismo medicamento tenía diferente eficacia en sus clientes dependiendo si él les hablaba bien de dicho medicamento o no les decía nada en particular.

Por ejemplo, probó en repetidas ocasiones a recetarles a dos personas diferentes con la misma enfermedad un mismo medicamento. A la primera persona le explicaba que ese medicamento era genial, super-efectivo y que rápidamente le haría sentirse mejor. A la segunda persona se lo recetaba pero no le explicaba nada sobre el medicamento. Lo que descubrió es que por norma general la primera persona, que había sido pre-condicionada, obtenía unos mejores y más rápidos efectos del medicamento: se curaba antes.

¿Por qué se curaba antes? Porque así lo creía su cuerpo, su cuerpo estaba pre-condicionado a curarse antes ya que pensaba que el medicamento era una maravilla y por lo tanto debía tener un efecto rápido y potente. Más tarde este efecto sería conocido como efecto placebo. (Muy utilizado en medicina e investigación hoy en día).

El-método-Coué

El método Coué

Gracias a estos experimentos de sugestión que realizó en su farmacia, Coué descubrió que este mismo efecto podía ser aplicado a otros ámbitos de la vida. Por supuesto, su mentalidad científica, siempre le hizo mantener los píes en el suelo y no consideró en ningún momento que su método fuera “una cura para todos los males”. Él creía en el poder de los medicamentos y las terapias médicas, pero sabía que con un poco de sugestión estos podían mejorar.

De este modo planteó su teoría: “El estado mental de una persona es capaz de afectar y amplificar el efecto de los medicamentos y terapias médicas”

Extrapolando esta teoría a otros ámbitos de la vida, Coué creó este mantra: “Tous les jours à tous points de vue je vais de mieux en mieux” que significa: “Día tras día en todos los aspectos de mi vida me va mejor”. El objetivo de este método es repetir todos los días esta frase (incluso 20 veces al día) para que nuestro cuerpo esté predispuesto a mejorar y a sentirse mejor. La fuerza de la autosugestión y el poder del querer conseguirán que esto suceda.

Coué se dio cuenta de que había dos tipos de personas a las que su método no les hacía efecto: El primer tipo eran todas aquellas personas que pedían cosas irrealizables y que por lo tanto no tenían ninguna lógica. (No puedes pedir que te crezca un brazo en el caso de que este haya sido amputado). El otro tipo de personas eran aquellas lo suficientemente escépticas como para no creerse este método ni creerse que ellos mismos se iban a poder curar. (Si ellos no lo creen, su cuerpo tampoco y por lo tanto no habrá mejora).

El lado oscuro del método Coué

La autosugestión también tiene una parte “peligrosa”. Del mismo modo que una persona puede autosugestionarse para sentirse mejor, puede hacerlo también para sentirse peor. Por ejemplo, si un paciente cree que cada vez se encuentra peor, que le duele una parte del cuerpo o que los síntomas de su enfermedad no remiten, puede estar tomando una predisposición para que esto de verdad se materialice.

Esto les ocurre a algunos hipocondriacos, de pensar que están enfermos pueden desarrollar los síntomas de una enfermedad. Esto es conocido como efecto nocebo.

¿Cómo aplicar el método Coué en mi vida?

A estas alturas del artículo seguro que ya habrás imaginado cómo puedes hacerlo. Proponte un aspecto de tu vida que quieras mejorar (Por ejemplo: Ser mejor jugando a fútbol), crea un mantra (Soy mejor jugador de fútbol que ayer) repítelo todos los días, créetelo y compórtate como si lo fueras. Cuando entrenes piénsalo, cuando juegues repítelo y el resto del día créetelo. Al final tu cuerpo se habrá convencido de que lo eres, ese extra de autoestima te ayudará a jugar mejor, más libre y seguro de ti mismo. Es la fuerza del “querer y proponérselo”.

Por supuesto y como hemos visto antes tendrás que creerte que este método funciona y aplicarlo a un aspecto de mejora plausible en tu vida. (No puedes esperar ser mejor jugando a fútbol si nunca juegas o entrenas).

Los médicos de todo el mundo saben que la predisposición mental de una persona puede ayudarle a curarse. ¿Y tú? ¿Qué opinas? Si te ha gustado este artículo no dudes en ponerlo en práctica para mejorar en lo que desees mejorar.

5 Comentarios

  1. Totalmente de acuerdo! Sin embargo de este modo nacen los “flipaos”y los “creídos” cuyos progreso es visto solamente por ellos mismos, ya que este es inexistente.

    • Tranqui, que lo que ellos hagan o dejen de hacer no afectará para nada a tu propio progreso, para ellos el ser un “flipao” o “creido” ya es una cruz bastante pesada, ya que por ejemplo tu no querrías relacionarte con ellos y por ende cualquier persona que piense como tú, no querrá hacerlo tampoco. 😉

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