Hoy en Modo Eficaz vamos a hablar sobre temperamentos fuertes. Hay personas con muy poca paciencia y que se ponen nerviosos y nerviosas enseguida y por cualquier cosa. Si eres de los que salta a la primera de cambio cada vez que alguien ‘te mira raro’ o te dice algo que no te gusta, este artículo es para ti.

Vamos a ver algunos trucos para aprender a controlar el temperamento y nuestros nervios ante situaciones delicadas.

Para prevenir esos ataques temperamentales…

1. Busca la paz interna

Muchas personas son temperamentales porque viven en un contexto de estrés o porque no saben sobre autocontrol.

Si tratas de hacer algún tipo de ejercicio de meditación o empiezas a practicar yoga, notarás una mejora a nivel interno y te sentirás mejor contigo mismo. Aprenderás a relativizar las cosas y a centrarte en lo que de verdad importa y descubrirás como chillando o alterándote sólo consigues hacerte daño a ti mismo y a los demás.

2. Rodéate de gente positiva

Las personas que transmiten tranquilidad y armonía nos hacen bien. Solemos adaptarnos al entorno (a modo camaleónico) y si estamos rodeados de gente alegre, apacible, que resuelve sus problemas hablando tranquilamente y que no alzan la voz siempre; acabaremos copándoles y comportándonos así.

3. Ríete mucho

Como decíamos, el estrés o los contextos desagradables nos hacen ser temperamentales. Una de las mejores formas de liberarnos de todo lo malo es con la risa. Hazlo como quieras, ríete solo viendo una película o vídeos divertidos o ríete en compañía con los amigos mientras lo pasáis bien, recordáis buenos momentos y pasáis un rato agradable. La risa tiene un poder increíble sobre nuestro bienestar. Aprovéchalo.

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Para cuando ya estás ante una situación en la que tu temperamento sale a flote….

4. Cuenta hasta 10

A veces las situaciones nos tensan y soltamos por la boca palabras que están fuera de lugar y de las que nos podemos arrepentir. Por ello trata de controlar esas palabras o esas acciones contando hasta 10 en tu cabeza.

De este modo, relativizarás un poco la situación y te calmarás un poco antes de decir o hacer algo frente a esa situación que te ha puesto de los nervios.

5. Aléjate del foco

Si contar hasta 10 no te ha servido para relajarte, deberías alejarte de la situación y darte un ‘tiempo muerto’. Sal de la habitación o del edificio o de donde te encuentres y cuando estés fuera respira hondo. Piensa sobre la situación y determina qué te ha molestado y si realmente es importante.

Cuando hayas reflexionado durante un tiempo, podrás volver y arreglar las cosas si estabas discutiendo con alguien.

Imagen: Darren Johnson / iDJ PhotographyGareth Williams

 

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