Ahorrar es un hábito difícil de cumplir si no tenemos la suficiente motivación que nos empuje a conseguirlo. Una de las técnicas de ahorro que mejor funcionan es precisamente la técnica de la recompensa. ¿Quieres conocer cómo funciona? Adelante, es muy sencillo.

La técnica de la recompensa

La técnica de la recompensa es una técnica de ahorro que basa su eficacia en conseguir un extra de motivación que nos implique y nos recuerde que tenemos que ahorrar dinero.

¿Cómo conseguimos este extra de motivación? Con una recompensa.

Existen dos ocasiones diferentes en las que aplicar esta técnica. La primera es cuando el objetivo de ahorro se corresponde con la propia recompensa y la segunda es cuando creamos una recompensa específicamente para un objetivo de ahorro.

1. El objetivo de ahorro es la recompensa

Por ejemplo, si nos queremos ir de viaje a Japón y tenemos que ahorrar para ello, cuando consigamos el objetivo de ahorro recibiremos la recompensa que es el viaje.

Para aplicar esta técnica en este caso lo primero que debemos hacer antes de comenzar a ahorrar es crear un presupuesto para el viaje. Una vez tengamos el presupuesto ya tendremos un objetivo que cumplir. Ahora es importante tener un lugar en el que podamos ver la progresión de este ahorro de cara a cumplir el objetivo. Por ejemplo yo suelo utilizar una tabla en la que semanalmente voy añadiendo cuanto he ahorrado y cuánto me falta para conseguir mi objetivo. Esta tabla me motiva a que cada mes ahorre un poco más.

Tecnica de ahorro

 

Si no sueles utilizar el ordenador habitualmente, puedes dibujar en una cartulina una tabla parecida y colgarla en una pared.

2. Debemos crear una recompensa

En ocasiones queremos ahorrar simplemente por la seguridad de tener un respaldo económico o por una recompensa a muy largo plazo, (por ejemplo ahorrar para un plan de pensiones).

En estos casos, como no vemos una recompensa cercana, el ahorro se nos hace cuesta arriba debido a la falta de motivación. Lo que podemos hacer para aplicar esta técnica es crear mini-recompensas que nos ayuden a seguir motivados.

Por ejemplo, si estamos ahorrando para un plan de pensiones, podemos establecer una mini-recompensa cada año que cumplamos con nuestro objetivo. Para un caso así podrías tener preparada una tabla como esta:

metodo de ahorro

En este ejemplo si la diferencia es positiva se consigue la recompensa, el primer año un ordenador nuevo y el segundo año un viaje a Francia. Si la diferencia es negativa la casilla se pondrá en rojo por lo que tendrás la urgencia de seguir ahorrando para conseguirla.

Con la técnica de la recompensa siempre estarás motivado para seguir ahorrando. ¿Te atreves a probarla?

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