Anteriormente, os hablé de 8 Hábitos saludables que podrían cambiar tu vida, con el objetivo de concienciaros de la importancia de tener buenos hábitos para disfrutar de una salud de hierro.

Hoy quiero hablaros de otro aspecto importante que solemos pasar por alto, y en el que deberíamos trabajar más si queremos disfrutar más y mejor de nuestro tiempo. Os hablo de la productividad.

Como decía Confucio —el filósofo más influyente de la historia de China—, “Lo único que no se recupera nunca en la vida cuando se pierde es el tiempo transcurrido“, por eso es tan importante saber aprovecharlo al máximo.

Una persona puede pasar todo el día ocupada y sin embargo, no producir ni el 50% de lo que debería haber producido con tantas horas de trabajo. Si logramos hacer más en el menor tiempo posible, lograremos poder disfrutar así del tiempo libre haciendo lo que nos gusta. Suena difícil pero no lo es. Puedes liberarte de estrés innecesario y cambiar el rumbo de tu vida. No es imposible. Tan sólo es cuestión de ser constante. 

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8 Hábitos productivos que podrían cambiar tu vida

1. Madruga.

Ya conoces el dicho: a quién madruga dios le ayuda. Convierte esto en tu lema si quiere que el día te cunda. Está comprobado que si madrugas puedes aprovechar muchísimo mejor el día. Si eres de los que les encanta dormir hasta las tantas, te aseguro que lograr madrugar cada día no es imposible. Solo tienes que acostumbrar a tu cuerpo despertarse la misma hora. Cuando lo conviertas en una rutina, verás que no te va a costar nada. Tu cuerpo se despertará por instinto.

2. Establece prioridades.

Cuando hay muchas cosas que hacer y poco tiempo, lo más importante es establecer prioridades y hacer primero las cosas importantes o urgentes. ¿Cómo sabes que es lo más importante?. Hazte una pregunta: ¿Si sólo pudiera terminar una tarea ese día, cuál sería?. Bien, pues cuando lo sepas empieza por esa tarea, y deja las demás para cuando termines. Nunca intentes hacer varias cosas a la vez porque lo más probable es que dejes muchas de ellas a medias.

3. Planifica a corto plazo.

A veces gran parte del tiempo lo perdemos planeando. Es cierto que es importante organizar las tareas, pero como nunca sabemos qué imprevistos pueden surgir, es mejor hacerse un plan a corto plazo. Personalmente, considero que no es necesario planificar más allá de una semana. Puedes establecer un día (lunes por ejemplo) para organizarte todo el resto de la semana. Como más cerca esté nuestro objetivo más fácil será alcanzarlo.

4. Márcate plazos estrictos.

Para ser productivo es muy importante tener disciplina y fuerza de voluntad. No te relajes y mantén siempre la misma constancia. Si te estableces plazos, hazlos con margen de tiempo, no lo dejes para último momento ni vayas posponiendo el plazo porque te acabará pillando el toro (y lo sabes). Hay que ser un poco exigente con uno mismo.

5. Elimina las tareas que no sean importantes.

Esto parece de cajón pero seguro que alguna vez te has entretenido haciendo cosas que no eran tan importantes, y que podías haber pospuesto tranquilamente para otro momento (o incluso no hacerlo). Como he dicho antes, que estés ocupado todo el día no significa que estés siendo productivo. Muchas veces podríamos acabar las tareas el doble de rápido si suprimiéramos las tareas menos importantes. Si no merece la pena hacerlo, elimínalo.

6. Aléjate de las distracciones.

Este punto va bastante relacionado con el anterior. Lo que más relantiza nuestro trabajo son las distracciones. Los mensajes del móvil, las llamas continuas, abrir el mail constantemente, hablar con tu compañero a todas horas… Estas son algunas de las cosas que hacen que 5 horas de trabajo se conviertan en 10. No te permitas distracciones e intenta acabar cuando antes. Así después podrás distraerte con lo que quieras y durante más tiempo.

7. Toma notas.

No olvides tener a mano siempre un blog de notas donde apuntar todas las ideas que se te vayan ocurriendo.  O simplemente para organizar tus pensamientos. Si no lo anotas en algún sitio corres el riesgo de olvidarlo y no hacerlo.

8. Relájate durante el fin de semana.

Llevarse trabajo el fin de semana a casa es un gran error. Si eso pasa es que algo estás haciendo mal. Si cumples tus objetivos de la semana el fin de semana tiene que ser para descansar y olvidarse del trabajo. Tanto cuerpo y mente lo necesitan. Si pasas el fin de semana trabajando tendrás la sensación de cansancio durante la semana siguiente y lo más probable es que no rindas el 100%.

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