Hoy en día resulta difícil destacar de cara a los responsables de recursos humanos, únicamente por nuestro perfil académico. Cada vez hay más competencia: más personas con estudios y formación de gran nivel, lo que nos dificulta para acceder a las vacantes de trabajo, que a su vez, son cada vez más escasas.

Actualmente se valora mucho la experiencia de los candidatos y sobre todo su forma de ser, su espíritu, su motivación, su capacidad de adaptarse y todo aquello que demuestre que es una persona proactiva.

Ya no sólo es suficiente con tener y entregar un buen currículum, ahora es necesario ir a las entrevistas y convencer a los entrevistadores, demostrar que estamos a la altura del puesto de trabajo y que podemos sobreponernos ante cualquier situación. Debemos demostrar interés y ganas por el puesto. ¿Sabes cómo conseguirlo? Te damos un truco: no sólo te limites a responder a lo que te preguntan, “dispara” también tus propias preguntas.

7 Preguntas que deberías formular en una entrevista de trabajo

1. ¿Cuáles son las metas de este puesto de trabajo?

Mostrarás interés a largo plazo por completar las metas de la empresa y demostrarás una visión enfocada a la ejecución de las tareas. Además con esta pregunta podrás saber si las metas planteadas son realistas o son un intento desesperado de la empresa por cambiar una situación que no está funcionando nada bien o por adaptarse a un mercado en el que han quedado obsoletas.

2. ¿Cuál ha sido la evolución de este puesto a lo largo del tiempo?

La intención de esta pregunta es llegar a conocer si este puesto ofertado es de nueva creación o si por el contrario ya había otras personas que lo ocuparan anteriormente. Te interesará averiguar si es un puesto que te permita seguir evolucionando o si en cambio todas las personas que lo habían ocupado acababan marchándose por estancamiento. Hay que plantearla con cuidado y sin dejar ver cuál es la intención final de la pregunta.

3. ¿Qué es lo que más te gusta de trabajar en esta empresa?

A veces con una pregunta tan sencilla como esta, puedes descubrir muchas cosas interesantes como cuáles son los puntos fuertes de la empresa o si sus trabajadores están contentos en ella (puede que lo averigües gracias a la respuesta del entrevistador, al tiempo que ha tardado en pensarla o a su gesticulación).

4. ¿Cuál es la relación de este puesto con otras áreas o departamentos?

Con esta pregunta dejarás claro que eres una persona de equipo, interesada en colaborar y trabajar con otros departamentos si así lo requiere el puesto. Te gusta colaborar y establecer relaciones fructuosas, esta pregunta te puede dar pie para dejarlo patente.

5. ¿Cuáles serían los objetivos inmediatos del puesto?

No sólo te preocupas por el futuro sino también por el presente inmediato. Refuerza la imagen que quieres dar de persona resolutiva y te permitirá prepararte para generar una buena impresión durante tus primeros días de trabajo.

6. ¿Cuáles son los objetivos de la empresa a corto, medio y largo plazo?

Demostrará que te interesa el estado de la empresa, crecer y evolucionar con ella. Quieres aportar tu granito de arena para que estos objetivos se cumplan y vas a poner todo tu foco en ello. Además esta pregunta te permitirá conocer si se trata de una empresa que sigue creciendo, que se mantiene o que está de capa caída.

7. ¿Hay opciones de formación continua? 

Eres una persona que no se queda estancada, que le gusta seguir aprendiendo y evolucionando dentro de la empresa. Hará ver a tu entrevistador que tienes ganas de poner todas tus habilidades y conocimientos al servicio de la empresa y que además no te importa tener que aprender más para seguir haciéndolo.

Ahora que conoces estas preguntas, no te cortes en las entrevistas: ¡Ve a por ellas y demuestra de que pasta estás hecho!

 

Dejar respuesta