Con el tiempo, nuestra dieta acontece algo que ya no nos es suficiente para recuperar energías. Es por eso que, necesitamos comer entre horas, cosa que nos hace engordar mucho. Los snacks, que en teoría son para matar el gusanillo, el desayuno mal equilibrado o unas comidas con unas porciones que no están medidas, pueden hacernos perder nuestro equilibrio en nuestra alimentación y provocar “idas y venidas” en nuestro peso. Es por eso que hoy, te traemos algunos de los consejos para lograr mantener tu dieta y tu cuerpo en equilibrio.

1. Comer snacks “dietéticos”

Vaya estafador quien inventó dicho nombre. Un snack con poco contenido calórico, no quiere decir que respete nuestra dieta, en realidad estás rompiendo igual tu ciclo de comidas diarias. Este tipo de aperitivos, por otro lado, tampoco nos satisface, lo único que nos provoca es que “abramos boca”, es decir, que queramos seguir comiendo. Y por último, este tipo de comidas, son alimentos procesados que no dejan de tener aditivos y conservantes que no es algo muy bueno para nuestro metabolismo, es decir, es mejor que nuestro cuerpo ingiera un 50% más de calorías de alimentos naturales que de este tipo de comidas.

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2. No escuchar a tu estómago

¿Pero a quién quieres engañar? ¿A ti mismo? Pues quítatelo de la cabeza porque algo que no puedes evitar es la llamada de la naturaleza. Deja de pensar que si comes menos, adelgazarás o mantendrás tu línea. Come hasta saciar tu hambre, come despacio, porque el estómago no recibe la señal de estar comiendo hasta 15 minutos después de haber empezado, con lo que, si acabas en antes de 15 minutos, tu estómago tendrá la sensación de no haber saciado su hambre y comerás más. Por otro lado, el comer las porciones inadecuadas cuando nos ponemos a dieta – que normalmente ponemos menos ración de la que toca – hace que en seguida tengamos hambre.

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3. La carne, plato estrella

Ya se sabe que las hortalizas, no son santo de la devoción de nadie. No hay nada peor que comer demasiada carne. Está llena de un montón de vitaminas y minerales para nuestra dieta pero, también es una comida muy calórica y grasa, que pueden substituir perfectamente otros alimentos como las verduras. Trata de pensar en la carne como una alternativa, no como una opción entre tus posibilidades de comidas para el día. En cualquier caso, si se trata de comer carne, intenta que sea con el menos aceite posible, para no acrecentar su peso calórico.

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4. Comer directamente de la caja

Error número uno. Si eres de los que te gusta comer entre horas porque oye, no puedes evitarlo, al menos intenta no comer directamente de la caja donde vengan los: cereales, los frutos secos, las galletas, etc. Ponte la porción que vayas a comerte porque de comer directamente de la caja, lo único que harás es comértela entera. ¿No te ha pasado? Lo típico: voy a picar algún pistacho, te llevas la bolsa entera y acabas comiéndote todo lo que hay dentro. Vigilar las porciones en una dieta es quizá una de las cosas más importantes, así que hazte el favor de ponerte aquello que vayas a picar en un bol en lugar de comerlo directamente del sitio, no te viene de un plato más por fregar.

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5. Ser gordo-fóbico

Quizá el término me lo haya inventado un poco pero, si vives obsesionado con las grasas, el contenido calórico de todas las comidas, ves a un médico. Hay grasas como el aceite, los frutos secos, la leche, que son necesarias para nuestro cuerpo. No solo mejoran el sabor de algunos platos, sino que también retrasan el vaciado del estómago, es decir, lo mantienen satisfecho durante más tiempo. Las grasas de origen vegetal, está demostrado que mejoran al metabolismo. No tengas miedo a echarle aceite – siempre sin pasarse, como todo- a la ensalada o nueces o cualquier otra cosa.

6. Comer delante del ordenador, de la tele, etc

Quizá esto no te sorprenda pero, sigues haciéndolo. Mientras uno está entretenido haciendo y viendo otras cosas, normalmente tiende a comer más que si está concentrado en aquello que está comiendo. Las personas que tienen el modo multitask activado, suelen comer hasta un 30 y 50 por ciento más de la media. Además su nivel de satisfacción mientras están comiendo y haciendo otras cosas, es mucho menor.

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7. Comida basura a la vista

Seamos realistas, somos seres humanos y nos encanta el azúcar, los alimentos altos en grasa – que son tremendamente adictivos -. También te digo, que no sé qué es pero, si resistirse a ello o acabar comiendo una vez cada mucho este tipo de tentaciones. En un estudio ha demostrado que si uno mismo se permite este tipo de “lujos” calóricos una vez por semana, suele llevar más fácilmente los hábitos saludables. Esto suele pasar porque las comidas de cada uno, no son lo suficientemente sabrosas y suelen caer en este tipo de alimentos, en los que el sabor nos encanta. Así que, a poder ser, ves reduciendo el consumo de ellos, si ahora lo haces una vez por semana, prueba a hacerlo cada dos a partir de esta semana y ves quitándote el vicio y poniéndole más sabor a tus comidas.

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Fotografías: Ani-Bee,  etringita

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