Cuando las temperaturas suben y el calor “aprieta” es habitual sudar para intentar contrarrestar la temperatura exterior. Aunque es algo que todos hacemos, en determinadas ocasiones sudar puede resultar incómodo.

Hay personas más propensas a sudar que otras e incluso nuestro cuerpo puede sudar más o menos dependiendo de muchos factores. ¿Qué podríamos hacer para sudar menos? o ¿Cómo podríamos mejorar el  olor de nuestro sudor?

En este artículo queremos compartir 5 trucos indispensables para mantener a raya la transpiración de nuestro cuerpo.

¿Qué es el sudor? ¿Por qué sudamos?

Antes de explicar estos 5 trucos conviene entender qué es el sudor: El sudor es un mecanismo de refrigeración de nuestro cuerpo que además nos ayuda a eliminar desechos producidos en nuestro organismo como la urea o el amoniaco.

Para que nuestro cuerpo funcione correctamente, debe encontrarse a una temperatura de entre 36 y 37 grados centígrados. Cuando la temperatura ambiente es superior, nuestro cuerpo tiende a calentarse. Para impedir un sobre-calentamiento que alterara el correcto funcionamiento de nuestro organismo, este comienza a sudar.

Evitar el sudor

Las glándulas sudoríparas comienzan a generar sudor (agua, sales, desechos…) y lo expulsan en la superficie de la piel a través de los poros. Una vez allí, el aire comienza a evaporar este sudor y mediante este proceso se reduce una bajada considerable de nuestra temperatura interior. Es importante que si sudamos mucho, también bebamos mucho para reponer las aguas y sales que nuestro organismo ha perdido.

¿Por qué huele el sudor? Bueno, el sudor en sí no huele demasiado ya que está formado prácticamente por agua, el problema, es que al pasar un tiempo en la superficie de nuestra piel, nuestra flora bacteriana comienza a alimentarse de este sudor y a generar desechos que si tienen olores fuertes como ácidos grasos, compuestos sulfurados o alcoholes.

5 Trucos para contrarrestar el sudor

Antes de aplicar estos trucos, hay uno que se encuentra por encima de todos ellos: Mantener una higiene adecuada. Ducharnos de manera continua evitará la proliferación excesiva de las bacterias causantes del mal olor y además ayudará a eliminar los residuos que estas hayan generado.

1. Usar polvos de talco

Se puede aplicar un poco de talco en las axilas, en las manos o en aquellas zonas más propensas a sudar. El polvo de talco ayuda a absorber la humedad y por lo tanto no permite las bacterias de nuestra flora bacteriana se alimenten de ella. Ahora se elaboran polvos de talco con base en almidón de maíz lo que todavía los hace más recomendables son 100% seguros para nuestro organismo.

2. Bicarbonato y limón

Si hacemos una mezcla de zumo de limón y bicarbonato conseguiremos un estupendo remedio contra el mal olor corporal.

El limón actúa como antiséptico mientras que el bicarbonato ayuda a limpiar la piel. Podemos aplicar esta mezcla con un poco de algodón sobre las zonas más propensas a sudar una vez cada dos días. Si repetimos el proceso por más de una semana conseguiremos alejar el mal olor corporal.

3. Aloe Vera

El Aloe Vera es una planta que en los últimos años se ha popularizado en todo el mundo gracias a sus múltiples propiedades y usos. Uno de estos usos que muchas personas desconocen es su capacidad desodorante natural.

El Aloe Vera tiene unas sustancias llamadas antraquinonas que tienen capacidades bactericidas y fungicidas y que por lo tanto nos ayudan a eliminar los excesos de bacterias de nuestra piel. Además también reduce la transpiración sin obstruir los poros y proporciona un agradable aroma natural.

4. Depilación de vello corporal

El vello corporal proporciona un abrigo perfecto para las bacterias y hongos responsables del mal olor corporal. Además, el vello corporal (si es excesivo) mantiene una temperatura superior en la zona y por lo tanto provoca una mayor transpiración.

Se puede optar por la depilación completa o parcial de las zonas por las que más sudamos para evitar propiciar la aparición de estos “agentes del mal olor”.

5. Bebe agua y mantente hidratado

Aunque pueda parecer contradictorio, beber abundante agua te ayudará a sudar menos. El agua (si está fresquita) ayudará a tu cuerpo a refrigerarse internamente y por lo tanto evitará la necesidad de transpirar para reducir la temperatura.

Además beber agua de manera regular hará que nuestro cuerpo elimine, via orina, los desechos que las bacterias de nuestra piel utilizan para comer y que generan el mal olor. Cuando sudemos la concentración de agua será mucho mayor y menor la de las sustancias que propician este mal olor.

¿Utilizas algún otro truco para reducir el sudor? Cuéntanoslo para que podamos compartirlo en futuros artículos de Modo Eficaz

Imagen: Vox Efx

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