Como sabéis el cerebro es ese gran desconocido. No obstante la neurociencia ha avanzado mucho en los últimos años y ahora cada vez sabemos más cosas sobre cómo funciona el cerebro.

Hoy os traemos 5 formas eficaces de sacarle más partido a vuestros cerebros basándonos en cómo éste funciona.

1. Serás más creativo cuando te distraigas

Si tienes un trabajo que requiera de creatividad, sabrás que la creatividad no es más que la unión eficiente de dos conceptos o ideas que en un principio no tienen nada que ver.

Al parecer nuestro cerebro tiene más facilidad en crear estas relaciones de ideas cuando estamos cansados o no estamos pensando en ese problema que debemos solucionar.

Por ese motivo muchas veces las buenas ideas surgen en la ducha o justo antes de irnos a dormir: porque el cerebro no está expuesto a tantos estímulos que pueden distraerle, y como tu subconsciente tiene presente ese problema que debes resolver, tu cerebro nunca deja de buscar la solución al problema y finalmente te la da cuando tú estás más distraído o cansado.

2. Evita el estrés para mantener tu cerebro en ‘buena forma’

Ya sabíamos que el estrés no es bueno… ni para nuestro ánimo, ni para nuestro cuerpo (produce insomnio, hipertensión, etc.) pero resulta que también es perjudicial para nuestro cerebro.

Un estudio realizado con roedores demostró que tras tener a los animales bajo un estrés continuo, el hipocampo de sus cerebros había encogido. Incluso se están realizando estudios en los que se analiza si realmente los pacientes con cuadros de estrés post-traumático, han visto reducidos sus hipocampos. El hipocampo de nuestro cerebro es el encargado (principalmente) de crear y mantener recuerdos y en la orientación o memoria espacial.

Por tanto, si sois propensos a poneros nerviosos por el trabajo, pensad que estaréis consiguiendo el efecto contrario: disminuir la salud y la capacidad de vuestro cerebro para funcionar correctamente. No vale la pena, ¿verdad?

3. Olvídate de la ‘multitarea’

Muchas veces hemos oído que los trabajadores eficientes son capaces de realizar varias tareas a la vez. Pues bien, basándonos en cómo funciona el cerebro, esto no es precisamente eficiente.

Si intentamos hacer dos o tres cosas a la vez lo único que conseguimos es no hacer ninguna de las cosas del todo bien. Esto ocurre porque el cerebro no puede (o no puede de forma eficaz) realizar dos o tres tareas a la vez.

Se ha demostrado que cuando tenemos dos objetivos, vamos saltando de una tarea a otra, nunca trabajamos en ambas a la vez, y ese proceso hace que nuestro cerebro no deposite toda su capacidad en una tarea para realizarla realmente bien. Si además añadimos una tercera tarea, una de las dos anteriores empieza a perderse u olvidarse.

Por tanto, si tienes varias tareas que realizar, aprende a centrarte en una y poner en ésta toda tu atención. Luego seguir con la segunda tarea y así sucesivamente. Esa es la forma eficiente de trabajar.

4. Haz la siesta

Una siesta de 20-30 minutos no es una pérdida de tiempo y no te convierte en un vago. Se ha demostrado que durante la siesta el hemisferio derecho está activo. Lo que ocurre durante este tiempo es que tu cerebro está recogiendo toda la información que has recogido a lo largo del día y colocándolo en espacios de tu cerebro que te permiten tener esa información como recuerdos a largo plazo.

Por tanto, si quieres recordar algo (por ejemplo cuando estás de exámenes) no viene nada mal echarse una siesta después de estudiar para anclar esa información.

5. La visión gana a los demás sentidos

Se ha comprobado que ante un estímulo visual, gran parte de nuestro cerebro se activa participando en ese proceso. Al parecer, cuando escuchamos una frase, después de tres días sólo recordaríamos el 10% de esa información. Mientras que si lo que hacemos es ver esa frase escrita en un libro o una pantalla, tras tres días recordaríamos el 65%.

Así que ya sabéis, sobre todo los que estáis estudiando, acostumbraros a hacer esquemas o dibujos sencillos en un folio donde recojáis por ejemplo toda la información de un tema. Veréis como cuando intentáis recordar esa información os viene enseguida a la cabeza la imagen de ese folio.

Imagen: Allan Ajifo

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