Habitualmente ahorrar resulta un proceso bastante aburrido ya que nos priva de gastos banales a los que normalmente llamamos “caprichos”. Y a pesar de que estos caprichos de vez en cuando vienen bien, tenemos que aprender a repartirlos en el tiempo y a diferenciarlos de gastos inútiles que no nos aportan nada. En este artículo vamos a ver cómo llevar el ahorro en familia a otro nivel.

Existen muchas formas de ahorrar y cada persona debe encontrar la que más se adapte a sus necesidades y su forma de ser. Alcanzar unos objetivos de ahorro siempre se convierte en una carrera de fondo en la que muchos participantes desfallecen antes de llegar a la meta.

El ahorro en familia es todavía más complicado, los más jóvenes de la casa muchas veces no comprenden el valor del dinero y les resulta aún más tedioso tener que ahorrar. Para hacer de esta experiencia un proceso menos estresante, os vamos a presentar 4 formas divertidas de ahorrar en familia para alcanzar unas metas comunes, como por ejemplo: unas vacaciones familiares.

4 Formas para potenciar el ahorro en familia

1. Castiga los malos hábitos

Si, lo has oído bien, hemos dicho castiga. Suena menos divertido de lo que en realidad es pero funciona. El funcionamiento de esta forma de ahorro es muy sencillo: a cada miembro de la familia se le asignará un mal hábito que tiene corregir (Decir tacos, levantarse de la mesa antes de terminar de cenar o cualquier otro hábito que esa persona repita en el tiempo).

Cada vez que esa persona repita ese mal hábito deberá poner una asignación X (cantidad de dinero a definir) a un bote común. Todos los miembros de la familia tendrán que vigilarse entre sí para detectar las infracciones y hacer que se cumplan los pagos, siempre desde una perspectiva divertida y tomándoselo con humor. La cantidad de asignación variará dependiendo del miembro de la familia, tiene que ser equitativo a los ingresos de dicho miembro para que a todo el mundo le suponga el mismo sacrificio.

No sólo conseguirás ahorrar sino también corregir algunos malos hábitos que nunca está de más.

2. Crea desafíos familiares

Crear desafíos familiares consiste en plantear pequeños retos que se deben cumplir con la ayuda de todos los miembros de la familia y que tienen como objetivo final un ahorro común.

¿Somos capaces de divertirnos un fin de semana sin gastar ni un céntimo? ¿Cuántas comidas creativas somos capaces de idear antes de tener que ir al supermercado? ¿Podemos comprar juguetes nuevos vendiendo los juguetes viejos que ya no usamos?

Mientras cumplimos los retos se estará produciendo un ahorro automático. Parte de este ahorro deberá ir a parar como premio al bote común por haber conseguido ese logro.

3. Ahorra mientras te diviertes

Aunque este enunciado resulta difícil de asimilar, es más sencillo de lo que parece. Todos tenemos un hobby o unas aficiones por las cuáles no dudamos en gastarnos parte de nuestros ahorros únicamente por el placer que supone el realizarlas.

Dicho esto, se puede crear un “impuesto” oficial para un hobby de cada miembro de la familia. Esto quiere decir que cada vez que se gaste una cantidad de dinero en dicha afición habrá que pagar un porcentaje extra en ahorro.

Por ejemplo, si nos gusta el aeromodelismo y queremos comprar un avión nuevo que cuesta 300€ y hemos definido previamente un impuesto del 10% sobre este hobby, tendremos que meter en el bote común 30€.

Realizar esto durante un año, prácticamente te asegura unas vacaciones pagadas. Es increíble ver lo rápido que gastamos en nuestras aficiones y por lo tanto lo rápido que ahorramos.

4. Continúa motivado

Este punto no es un método en sí, sino un consejo para seguir motivados y completar los objetivos de ahorro. Siempre debemos tener presente cuál es el objetivo final de todos los esfuerzos que estamos realizando por ahorrar. Si perdemos esta meta, perdemos la motivación y por lo tanto fallará el proceso.

Para ver claramente la evolución del ahorro y como nos acercamos más a la meta, se pueden utilizar varios trucos. Os contamos dos.

El primero que os proponemos es el de la hucha transparente. Una hucha que te permite ver su interior te ayudará a seguir motivado mientras observas que progresivamente los ahorros van creciendo. Cuanto más tiempo pasa desde que se comienza un proceso de ahorro más fácil es olvidar y desistir, pero con la hucha ni olvidarás, ni desistirás, ya que te sentirás mal abandonando si tienes a la vista hasta donde has llegado.

Otro truco es crear en una cartulina o pizarra un diagrama de progresión de ahorro. Esto es: una línea horizontal dividida en tramos, comienza con 0€ y termina con la cantidad de dinero que se tiene como objetivo ahorrar. Cada vez que se alcance una subdivisión intermedia (una división de la línea) situaremos allí nuestra posición, mediante un dibujo u otra cartulina. Es algo muy parecido al diagrama que Homer Simpson preparó en el capítulo que quería ser inventor y cuyo objetivo era alcanzar a Thomas Edison en cantidad de inventos.

inventores

Imagen: Ken Teegardin

"Navarrico" de nacimiento asentado en Barcelona. Apasionado de la tecnología, el marketing, los viajes, el cine y las series de TV. Compagino mi trabajo con la escritura de artículos para blogs, y aunque parezca mentira, todavía me queda tiempo para disfrutar del resto de mis aficiones. Mi última creación blogger personal es Supercurioso.com, si sientes curiosidad te invito a que la visites.

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