El sexo es una parte importante de nuestras vidas en pareja. A esta práctica tan antigua como el ser humano, se le han ido añadiendo ‘mitos’ y ‘reglas no escritas’ que a veces han provocado más problemas que placer en la cama. La industria del porno, la cultura a la que globalmente estamos expuestos, lo que te contó un amigo o lo que viste en una película… te ha influido en tu forma de ver el sexo (y en practicarlo).

Hoy os vamos a mostrar 4 cosas que debéis empezar a evitar para poder disfrutar más del sexo y verlo y sentirlo como es: un momento estupendo.

1. Mentir y desconfiar

Mentir a tu pareja sobre qué cosas te gustan, sobre tu experiencia sexual o sobre qué sentiste durante el sexo con él/ella no sirve de nada. No temas en decirle a tu pareja que no tienes experiencia en la cama o en ciertas prácticas sexuales, ya que si eres sincero/a, tu pareja sabrá cómo actuar y cómo no actuar. De este modo, podréis aprender juntos cosas nuevas y ella o él sabrá cómo tratarte.

Chicos y chicas no tengáis miedo a decirle a vuestra pareja si os apetece probar algo nuevo. No os juzgará. Si ambos estáis de acuerdo, quizás empecéis a probar esas cosas que siempre quisiste.

Y por último, chicas, no finjáis los orgasmos. No os estaréis haciendo ningún favor ya que vuestra pareja no cambiará nada en la forma de hacerlo; y no le estaréis haciendo ningún favor a él porque tarde o temprano si no funcionáis en la cama, se lo echarás en cara. Comunicación ante todo.

2. No es cosa de dos

Hay un error muy común en el sexo y es caer en los extremos: pensar sólo en ti durante el sexo o pensar sólo en la otra persona.

Si piensas sólo en ti, como por ejemplo ‘debo aguantar más tiempo esta vez’ o ‘esta vez debo conseguir tener un orgasmo’, te estarás presionando y no disfrutarás. Y por si fuera poco, pasarás de lo que esté sintiendo la otra persona. También puede darse el caso de una relación sexual en la que no existe un consentimiento total en qué prácticas realizar… Tened muy claro que el sexo es cosa de dos y que el objetivo es el disfrute mutuo, nunca la ‘posesión’ si nada que se le parezca.

Si sólo piensas en ella/él (¿le estará gustando?) te obsesionará cada mueca, gesto o movimiento de tu pareja y pensarás siempre en lo negativo (que no le gusta). Y además, no estarás disfrutando del sexo porque no le darás importancia a las sensaciones y el placer que te pueda producir.

Lo ideal es pensar que estás en un ambiente de confianza y deseo con alguien que te quiere y que lo importante es disfrutar ambos del camino (aunque la ‘meta’ llegue antes o después).

3. Voy a apagar la luz

Tener sexo a oscuras no es bueno para la pareja. Aunque en las películas románticas cuando los dos protagonistas van a hacer el amor apagan la luz, no es por que tenga que ser así, es porque si la encienden debería catalogarse como porno.

Mostrar vuestros cuerpos el uno al otro durante el sexo es muy positivo para la pareja. De este modo dejáis de lado los complejos y os aceptáis el uno al otro tal y como sois. El sexo debe hacerse con los cinco sentidos y la atracción física, el hecho de verse el uno al otro… aumentará el deseo y la pasión.

No hace falta tener encendida una luz blanca de hospital… pero la luz de una lámpara o unas velas (lo suficiente para veros) será perfecta.

4. Pensar en tamaños y tiempos

No sé las veces que habré leído ya que el tamaño del pene no importa… pero parece que sigue sin quedar claro. Vayamos a lo física y científicamente constatado. La profundidad media de la vagina es de 10-12 cm de largo. Por tanto, no es necesario tener un pene descomunal para dar placer a una mujer… Además del hecho de que el sexo no es sólo penetración; el tamaño sólo importa si a la otra persona le importa (lo cual es totalmente fetichista y una cuestión de gusto… nada que ver con el placer físico).

Es más, un gran tamaño puede resultar incluso molesto o doloroso. Deberíais saber también que los africanos o afro-americanos por ejemplo, tienen más éxito por su ritmo en la cama (buenos movimientos) que por el tamaño de su pene. Así que chicos, ya sabéis… más vale técnica que tamaño.

En cuanto a los tiempos, no hay un mínimo ni máximo de duración de una relación sexual. Dependerá de lo que ambos deseéis y de lo placentera que resulte (sea corta o larga).

Esperamos que os haya resultado útil y os deseamos una vida sexual sana y activa. Recordad que la base de toda relación es el respeto, la comunicación y la confianza. Si tenéis eso, todo (incluso el sexo) será maravilloso.

Imagen: Bryan Brenneman

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